El Riego
Comenzamos en junio 2026
Riego el huerto de la misma manera que habito la práctica: con presencia y cuidado, con atención, sin forzar demasiado, sabiendo que lo que necesita tiempo no puede apurarse.
Lo que descubrí estos últimos dos años con El Obrador es que un espacio de nutrición colectiva nos ofrece un ritmo que a veces en la práctica en solitario nos cuesta sostener.
La primera edición funcionó entre mayo de 2024 y diciembre de 2025, y lo que ocurrió en ese tiempo está documentado en el archivo.
Fue un ciclo largo con muchas cosas sucediendo en la vida mientras tanto (mudarme de Berlin a la montaña, gestar, parir y comenzar a criar un hijo). Pero el poder de la constancia del espacio me sorprendió.
Sostener mensualmente este laboratorio fue esencial para mi investigación personal y profesional. Disfrutar de la nutrición emocional de los encuentros, charlar con otros sobre las cosas que me apasionan, abrir mis laboratorios, diseñar experiencias, talleres y encuentros pensando en compartir desde ese lugar que toco profundo cuando de fotografía y expresión personal se trata.
También me inspiró muchísimo ser testigo de los procesos ajenos, de lo que fue surgiendo en las personas del grupo a partir de este espacio.
A fines de 2025 necesitaba procesar todo lo que había pasado, integrar, reflexionar, sentía que tenía que hacer una pausa aunque no supiera exactamente por qué ni para qué. Ahora, a la distancia, entiendo que necesitaba estos meses para hacer todo este orden y elegir volver desde la certeza de lo que significa en mi propia práctica el riego: un espacio que me sostiene a mí también, que me conecta con lo que me enciende, con la nutrición y sus dos formas: nutrir y nutrirme.
Así funciona este espacio:
Dos veces al mes nos juntamos en vivo durante una hora: los viernes por la tarde y los sábados por la mañana, para que quepan distintos horarios y zonas del mundo.
Cada quien trae lo suyo: las fotos de la semana, el diario visual, el texto en proceso, lo que tenga entre manos.
La cámara apunta a la mesa de trabajo. No hay estructura ni tema a seguir: hay compañía mientras se trabaja.
A ese encuentro lo llamo El riego.
Fuera del encuentro, cada mes armo una pieza de nutrición creativa: una artista que me movió algo, una referencia de la FAT, algo de lo que estoy investigando en ese momento. Esa pieza la comparto abiertamente, para todas.
El riego es un espacio sensible al que siempre poder volver.
Si querés ser parte, te espero!
Lucía.
Encontrás el archivo de El Obrador I acá.



